¿Qué es un trasplante capilar y en qué consiste?

 

La alopecia, esto es, la caída del cabello, ya sea localizada o no, bien sea temporal o definitiva, causa importantes consecuencias, tanto físicas como en ocasiones psicológicas, a quienes la sufren. Esta disminución del pelo puede deberse a múltiples factores como por ejemplo la falta de hierro o los hábitos de vida poco saludables. Con el paso del tiempo, dado el alto índice de individuos que sufrían alopecia y los lamentables efectos secundarios de esta, se empezaron a realizar investigaciones para tratar de estudiar posibles alternativas paliatorias que sirvieran de ayuda a los pacientes. Fruto de estas investigaciones es justamente el trasplante capilar.

Hoy por hoy, el trasplante capilar se concibe como el único tratamiento capaz de combatir contra la alopecia, pues desde que se comenzara la andadura de los estudios focalizados en calvicie, cada vez se han ido introduciendo nuevas técnicas, productos más avanzados y materiales más innovadores.

Para realizar un trasplante capilar, es necesario primero estudiar cada caso por separado. Para poder ofrecer un tratamiento adecuado a cada necesidad, es requisito indispensable que se tengan en cuenta aspectos como la densidad, la distribución, la angulación y la orientación del pelo. Una vez se haya analizado todo esto, se tratará de localizar las unidades foliculares, esto es, las zonas donde nace el pelo de forma natural, y se extraerán con sumo cuidado.

El trasplante capilar consiste así en la extracción del vello de las zonas lateral y trasera de la cabeza para su posterior incrustación en las partes afectadas por la alopecia.

Actualmente, existen dos técnicas de trasplante capilar: la técnica FUE y la técnica FUSS o TIRA. Ambas son potentes métodos, si bien cada uno tiene sus propias particularidades que os iremos revelando en diferentes posts.

En definitiva, el trasplante capilar es una de las soluciones más efectivas para aquellos que padecen alopecia y quieren un remedio para combatirla